jueves, 15 de junio de 2017

BLOQUE 2: EDUCACIÓN LÍQUIDA Y SÓLIDA. DAVID PERKINS (2/2)

DAVID PERKINS
David Perkins es académico en el Harvard Graduate School of Education (HGSE) Junto a Howard Gardner fue codirector del Project Zero de la misma universidad. Perkins obtuvo su Ph.D en matemáticas e Inteligencia Artificial en el Massachusetts Institute of Technology. Desde el año 2000 pasó a ser profesor en el Harvard Graduate School of Education.
El libro de Perkins, “La escuela inteligente”, aborda varios temas. Señala que, a pesar de que las instituciones educativas han integrado las nuevas teorías en materia de enseñanza y aprendizaje, frecuentemente todo aquello no queda más que en el papel o no se lleva con frecuencia a la práctica. Claro que esto no es responsabilidad del docente, ya que muchas veces este es preso del sistema, de manera que el cambio en materia educativa necesita de reformas más de base. La “escuela inteligente” es aquella que se mantiene “atentas a todo posible progreso en el campo de la enseñanza y el aprendizaje”. De acuerdo a Perkins, la escuela inteligente debe tener tres características:


  1. Estar informada: Deben poseer conocimientos sobre “el pensamiento y el aprendizaje humanos y sobre su funcionamiento óptimo”. “También saben mucho sobre el funcionamiento óptimo de la estructura y de la cooperación escolar”.
  1. Ser dinámica: Debe tener un espíritu enérgico, en donde las “energías que se toman tienen por objeto generar energía positiva en la estructura escolar, en la dirección y en el trato dispensado a maestros y alumnos”.
  1. Ser reflexiva: Lugar de reflexión, en el sentido de brindar atención y cuidado. Quienes integran la escuela saben ser sensibles a las necesidades de los demás, y deben saber tratar con respeto y deferencia a los demás. La enseñanza, el aprendizaje y la toma de decisiones giran en torno del pensamiento.
El objetivo de este libro “describir la ciencia contemporánea de la enseñanza y del aprendizaje, a fin de que los maestros, directores y alumnos se informe de cómo puede funcionar óptimamente el aprendizaje”. La escuela debe saber qué es realmente lo que quiere. El autor enumera tres metas que denominaremos como “RCU”:

  • Retención del conocimiento.
  • Comprensión del conocimiento.
  • Utilización del conocimiento.
La enseñanza debe ser una consecuencia del pensamiento.  Por lo tanto, y siguiendo a John Dewey, para Perkins la retención y acumulación sólo pueden resultar siendo una verdadera carga indigesta cuando no se le entiende, de manera que es la comprensión de la información la que permite alivianar esa carga. Más adelante en su libro, Perkins nos alerta sobre aquellos obstáculos que impiden el desarrollo de la RCU. Tenemos el conocimiento frágil o conocimiento olvidado, esto es, que los estudiantes no recuerdan, no comprenden o no usan activamente sus conocimientos. Perkins distingue también otros tres problemas dentro de este conocimiento frágil.

  1. Conocimiento inerte: los alumnos son capaces de recordar con bastante frecuencia los conocimientos adquiridos, pero “son incapaces de recordarlos o usarlos en situaciones que admiten más de una respuesta…por ejemplo, escribir un ensayo, evaluar los titulares del periódico…”. 
  1. Conocimiento ingenuo: los alumnos captan de manera superficial la mayor parte de los conocimientos científicos y matemática fundamentales. Un ejemplo de esto es afirmar que los veranos son más cálidos porque el Sol se encuentra más cerca de la Tierra. 
  1. Conocimiento ritual: los conocimientos de los alumnos adquieren tienen con frecuencia un carácter ritual que sólo sirve para cumplir las tareas escolares

Otra deficiencia es el conocimiento pobre: los alumnos no son capaces de leer entre líneas, sacar conclusiones correctas, generalizar o extrapolar a partir de lo que lee. Tampoco tienen la capacidad de leer crípticamente. Esto también repercute en los estudios en el sentido de que muchos estudiantes carecen de un método de estudio.

Otros temas que aborda el autor es la de enfatizar la importancia del esfuerzo y no sólo las capacidades cuando se trata de alcanzar alguna meta. Perkins nos habla también de la “Teoría del Uno” que dice que la “gente aprende más cuando tiene una oportunidad razonable y una motivación para hacerlo”, lo cual implica lo siguiente:

  • Información clara.
  • Práctica reflexiva.
  • Realimentación informativa.
  • Fuerte motivación intrínseca y extrínseca.
Perkins explica la forma de aplicar esta “Teoría del Uno” por medio de:

  1. La “instrucción didáctica”: la presentación clara y correcta de la información por parte de los maestros y los textos. 
  1. En segundo lugar, y vinculado con lo anterior, está el entrenamiento. El entrenamiento pone el acento en dos de las condiciones de la Teoría del Uno: la práctica reflexiva y la realimentación informativa. Las principales actividades del entrenador consisten en asignar prácticas, alentar a los alumnos a reflexionar sobre lo que están haciendo y ofrecer realimentación”. 
  1. En tercer lugar, Perkins destaca la “enseñanza socrática”: aquel maestro que más que dar respuestas, plantea preguntas y genera incógnitas, forzando a sus alumnos a pensar y reflexionar. 


Hay que señalar que la Teoría del Uno no es la panacea y hay que ir más allá de esta y examinar otros enfoques como la perspectiva constructivista, evolutiva, el aprendizaje cooperativo y la colaboración entre pares, el aprendizaje situado en un contexto y otros enfoques más.

 En las actividades de comprensión deben estar presentes:

  • La explicación.
  • La ejemplificación.
  • La aplicación.
  • La justificación.
  • Comparación y contraste.
  • La contextualización.
  • La generalización.


La idea esencial del metacurrículum dice que “lo que entendemos comúnmente por contenido de una asignatura no incluye el conocimiento de orden superior”. Tal metacurrículum no es un mero agregado, sino que debe fundirse con la enseñanza habitual de las asignaturas, ampliándolas y enriqueciéndolas. 

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